sábado, 30 de abril de 2011

Días de Fútbol

Hace ya muchos años, recuerdo eternos partidos de fútbol que se alargaban hasta el anochecer, tardes de gloria en las que como niños que éramos, no teníamos mas preocupación ni oficio al salir de la escuela, que dejarnos la piel y parte de los pantalones (con el consiguiente enfado de nuestras madres) detrás de un balón de fútbol raído.

Entonces no existía la televisión de pago, ni las autonómicas, tampoco importaba, todo lo mas, seguíamos desde una vieja radio la liga  a través del programa Carrusell Deportivo, eso sí desde el campo, -donde acostumbrábamos bastante a ir cual escuadrón de la muerte para la fauna-.

El fútbol en realidad era una escusa para una diversión inocente y sana, en la que participaban todos, hasta los pésimos jugadores, que soportaban con complacencia las bromas de los mas y los insultos de los menos y mas averados, ante sus estrepitosos errores.

Esos felices días de fútbol,  fueron la antesala a  otros días mas complicados, una vez que la adolescencia hizo acto de presencia y, el egocentrismo y egoísmo exagerado de algunos, terminó por dinamitar aquel bucólico recuerdo.

Era noviembre, un sábado cualquiera del año 1984 a media tarde, Vicky Larraz apuraba sus últimos días con Olé Olé y en la radio sonaba su último éxito "Caminemos", mientras varios amigos caminábamos juntos en una improvisada excursión arqueológica por las ruinas de una vieja mina de cobre,  esa fué la ultima vez que caminamos como amigos de verdad, desde allí todo fue degradando hasta convertirnos en desconocidos, http://www.goear.com/listen/34e5b20/caminemos-ole-ole

domingo, 17 de abril de 2011

Dicen que es primavera

Según el calendario, ya estamos en primavera, sin embargo en alta mar todos los días son idénticos. 

No iba desencaminado Bram Stocker, al imaginar como unos seres podrían privar a otros de su alma, dejando intacto su cuerpo para la eternidad. 

Existen mujeres, que ya lo dijo Sabina, dejan agujeros negros en el alma -también hombres, aunque no lo diga-, seres en definitiva, que dejan marcas indelebles en la vida de otras personas, y no precisamente por sus méritos como bienhechores. A menudo estas personas condenan a otras, a una existencia lobotomizada e insípida, ante un fracaso sentimental o un desengaño amoroso que deja marcas grabadas a fuego en su existencia. Algunas personas en estos casos, no solo pierden su inocencia, sino también la capacidad de sentir emociones, dejando limitada su existencia a una anodina búsqueda constante del dorado sentimental que nunca jamás ha de llegar.

A finales del año 1984, Alan Parsons Project lanzo su album Vulture Culture, de este album, siempre me llamó la atención la tercera canción de la cara A "Days are numbers (the traveller)", la traducción lo dice todo http://www.songstraducidas.com/letratraducida-Days_are_numbers_2598.htm por aquél entonces, este marinero no podía ser capitán de quince años, aunque en su inocencia ya apuntaba maneras. 

Hoy no hay nubes, hay una ligera y fresca brisa, brilla el sol, quizás sea primavera, el azul del mar se refleja en la copa, remuevo su contenido y los cubitos tintinean mientras se diluyen entre la ginebra y la tónica, la rodaja de limón gira dentro de la copa, al mismo ritmo pausado que lo hace la vida, y el vinilo http://www.goear.com/listen/b8cbba0/days-are-numbers-the-traveller-ala-parsons-project